"Amantes".

                                                  

      Raphael Díaz, en este conjunto de trabajo, nos ha llevado a todos nosotros, inconscientemente o no, dentro del lugar sagrado más recóndito de su vida. Aquí, en esta serie de cuadros, Raphael trae al mundo muchas preguntas intensas desde sus noches en vela, preguntas que llevan con ellas asuntos de fe religiosa, predestinación, amor, y quizás lujuria. Estos cuadros, incluso los retratos de las doce mujeres, son una serie de autorretratos o, quizás mejor declarado; retratos de él. Hay una revelante confección visual, una clase de auto advertencia, un destino tentador en las partes del artista. En esta coyuntura, Díaz ha entrado en el terreno del tabú social, revelando la verdad no escrita supone ser entendida en los momentos íntimos compartidos entre amantes. Con esta exhibición es definitiva.

      Raphael Díaz incorpora simbolismo metafórico por todo este juego de cuadros y recopilaciones que son analíticas de su fe de la infancia y sus raíces cubanas; ambos elementos predominan en su psique de estos días. La Virgen aparece en estos trabajos, acompañada por títulos negativos tales como "Stop", "Calle sin salida", o "No Entrar". Los títulos, escritos en reverso, forma de espejo, no solo trae a la mente la tormenta sentida por Leonardo da Vinci en escondiendo sus mas recónditos secretos de la vida, pero tan bien como indica un artista mirando al exterior desde dentro de sus propios ojos.

      Bajos estos trabajos están las "Cajas", vestigio de amores vividos y compartidos. Ellas están llenas con reliquias antídotos, ventanas que hablan, dentro de una espiritual sagacidad personal; y/o recuerdos de amor. Estas cajas, cubiculos reflejados en los cuadros encima, puede sostener dentro de sus contenidos la pista y respuestas tan bien como muchas preguntas. Pero somos nosotros quienes leemos dentro de ellas o son las preguntas que plantean mejor dejadas sin preguntar que simplemente sin contestar?

      En estos trabajos, el artista mismo esta, a veces moderado en un amurallado compartimiento; a veces él esta en el borde periférico de ese compartimiento, temeroso de mirar dentro. ¿Está el artista en estas situaciones encarcelado, aprisionado o esperando un renacimiento desde una indiferente, matriz cúbica?. Están estas reflexiones también mejor dejadas implícitas, entendidas solo a través del diálogo visual del artista?.

      La Virgen, a quien Díaz abiertamente admite rezarle diariamente, esta presente en estas imágenes. Irónico como puede ser, el mismo trabajo resuelve la sexualidad y las circunstancias que trae. Mientras él busca su protección, ella puede, al final ofrecer solo una regañina. "Amor propio… valor personal", estas son las palabras que emergen de la boca del artista mientras nosotros hablamos en su estudio semanas antes de la exhibición. Las expresiones más secretas de Raphael han sido traídas a los lienzos a través de su pincel. Estas pinturas y su uso del color e imágenes son el resultado de un dinámico diálogo interior que el artista tiene con su trabajo. Ellas son el resultado de un auto-examen y del acto de vida en si mismo.

      Díaz pinta gesticulando apasionadamente mientras esta conversando con un amigo cercano sobre profundidad, intereses personales. La Virgen esta ahí para sopesar estos debates internos. Superficies heridas en estos trabajos, uno esta acariciado por una figura femenina en un modo sensual. Ella es anónima para nosotros pero bien conocida para el artista. El balance entre dolor y sufrimiento, amor e ira es traído a la mente. Este escenario, un escenario conocido por la Virgen solo tan bien a través de su sufrimiento es quizás también un puzzle nunca resuelto en una vida.

      Nosotros no podemos pero notamos que el artista ha presentado dentro de estos cuadros un suelo inestable. Un suelo sobre el cual estas cajas, estos compartimentos cúbicos aislacionistas están construidas. Esto es, en si mismo perturbador, aun así otra estrategia para investigación. Mientras él ha usado esta elaboración visual en muchos de sus trabajos previos, no crece cansando al espectador. Este tema puede bien estar en los cuadros de este artista de por vida. Quizás este suelo trastornado es la tierra fértil que es el alimento del cual este artista recibe su inspiración. Quizás la exhibición esta resumida en un cuadro; "Autorretrato 34"”. En este cuadro, brillante con el amarillo de la señal de peligro, Díaz nos invita a ver que parece ser un artista, desnudo hasta la piel, expuesto en su vulnerabilidad. Al mismo tiempo, sus manos están teniendo mayor alcance al unísono con el contexto en una señal de peligro. Nosotros nos quedamos con la ultima decisión; entraremos a este trabajo o apartaremos la vista?. Yo he elegido entrar y les sugiero hacer lo mismo.

Thomas Morrissey,           
Director of Exhibitions,       
Community Collage of Rhode Island
Art critic: Art New England.    


Versión en Ingles.